Cuida tu mente. Ama tu alma. Un nombre que no describe un servicio — describe una intención. AMAR: la inicial de Ana, las primeras sílabas de Martínez, y la palabra más honesta para hablar de salud mental.


Ana Martínez es psicóloga, terapeuta Gestalt y especialista en trauma y EMDR. Necesitaba una marca que representara la calidez y la seriedad de su trabajo — y un nombre que funcionara antes incluso de leer la bio.
AMAR surge de lo más cercano: la A de Ana, las tres primeras letras de Martínez. Un acrónimo que es también una declaración. En terapia, como en diseño, lo mejor es lo que no necesita explicarse.
Una marca construida sobre la calma. Ilustraciones botánicas — flor de ave del paraíso, camelia, anturio — como metáfora del crecimiento y la transformación que Ana acompaña en consulta.
Paleta contenida, tipografía elegante, espacios que respiran. Una identidad que transmite confianza antes de la primera sesión y que funciona igual en español que en inglés, online y en persona.

La identidad de AMAR funciona en todos los puntos de contacto: web, tarjeta de visita, redes sociales, materiales de consulta. Un sistema coherente que acompaña al paciente desde que busca ayuda hasta que sale de la sesión.
Mismo criterio visual en cada pieza — porque la coherencia, en terapia y en diseño, es lo que genera confianza.





Una marca que representa a Ana antes de que el paciente abra la boca. Que transmite en un vistazo lo que ella lleva años construyendo en consulta: un espacio seguro, cálido y profesional donde trabajar el bienestar emocional.
El nombre. AMAR no es una descripción de servicios — es una promesa. En un sector donde la mayoría de marcas se llaman "Psicología + apellido", tener un nombre que el paciente recuerda, que siente, que puede compartir, es ya un trabajo terapéutico antes de llegar a consulta.