Una gominola que se abre como una caja de joyas. Un sistema de seis formatos distintos unidos por un mismo ADN: el círculo, el oro, el cierre de cuerda y arandela que hace reconocible la marca desde lejos.


Estructura tipo exploding box: al retirar la tapa, la bandeja se despliega sola y sirve de presentación del producto. La tapa identifica el sabor por color — morado para uva, verde para pera, rojo para cereza. Por debajo de la tapa, la franja de color de la bandeja asoma y hace el packaging visualmente atractivo desde el lineal.
Cada bandeja lleva una ilustración inspirada en Morag Myerscough — supergráficas que desmitifican el color como recurso infantil y elevan el producto a objeto de deseo.
Gominolas refrigeradas en canisters de cartón apilables. Caramelos con palo en cajas estructuralmente iguales a las de gominolas pero en tamaño anillo. Zumos en bag in tube de aluminio reutilizable — litografía aplicada a toda la estructura, asa de color según sabor.
Dos kits de agrupación — "El Caprichoso" para cuatro elementos y "Doble" para dos — con cierre de cuerda y arandela lateral, stamping dorado y asas de tela en los tres colores de la marca. Cajas que son también bolsas.

El cierre de cuerda y arandela es el elemento que unifica todo el sistema. Aparece en la papelería, en las cajas de gominolas, en los kits de agrupación. Su forma circular recoge el icono de los siete círculos concéntricos del logotipo.
No es solo un cierre — es el gesto que convierte el unboxing en una experiencia memorable. El momento en que el cliente entiende que esto no es una gominola cualquiera.


Cartón con golpe seco en todas las estructuras. Stamping dorado en los kits. Papel vegetal envolviendo la papelería. Litografía en el bag in tube de aluminio. Cada material elegido para comunicar lo mismo: artesanía con criterio de lujo.
El packaging de El Caprichoso no ilustra la marca — es la marca. Cada estructura, cada cierre, cada franja de color es una decisión de identidad. Un sistema que funciona piezas por piezas y que se reconoce al completo desde el primer golpe de vista.