Sacha Interioristas lleva años haciendo realidad el proyecto que el cliente tiene en la cabeza: reformas integrales e interiorismo de viviendas y locales en Euskadi. El reto en redes era mostrar ese trabajo — proyectos como Planta Baja en Bilbao, Amestoy en Castro Urdiales o La Casona — de forma visual, honesta y cercana.












Sacha Interioristas llegó con un portfolio de obras que merecía ser visto — proyectos de reforma integral en Bilbao, Castro Urdiales y el área metropolitana de Bizkaia — y sin presencia digital que lo respaldara. El trabajo fue construir desde cero un perfil de Instagram que mostrara lo que hacen mejor: transformar viviendas y locales con criterio, poniendo siempre el proyecto del cliente en el centro.
Se desarrolló un sistema de contenido basado en tres pilares: el antes y después de las obras, el proceso de trabajo y los detalles de acabado. Fotografía directa, sin sobreproducción, mostrando la realidad del trabajo bien hecho. El copy apostó por un tono cercano y concreto, alejado del lenguaje técnico del sector.
Cada publicación funcionaba como prueba de competencia. El objetivo era que cualquier persona pensando en reformar su casa llegara al perfil y pensara "quiero que sean ellos".
El calendario editorial se organizó en torno a los proyectos completados — reformas integrales en Bilbao y Castro Urdiales — el proceso de obra y los acabados. Fotografía directa del resultado final combinada con imágenes de proceso que mostraban el rigor detrás de cada reforma. Una frecuencia constante que generaba presencia sin saturar.
El tono fue siempre directo y humano. Sacha Interioristas habla a propietarios reales con proyectos reales: sin tecnicismos, con la confianza de quien sabe lo que hace y no necesita exagerarlo.
El perfil se convirtió en el principal canal de captación de clientes. Personas que contactaban habiendo visto las obras en Instagram llegaban ya convencidas — solo necesitaban confirmar fechas y presupuesto. El feed funcionaba como portfolio, referencia y carta de presentación al mismo tiempo.
Una empresa con años de experiencia en reformas integrales en Euskadi — desde Erandio hasta Bilbao y Castro Urdiales — empezó a tener la visibilidad digital que merecía, con una imagen profesional y cercana a la vez.