Un estudio que lleva años transformando espacios necesitaba una identidad que estuviera a la altura de su trabajo. Sacha Interioristas: presencia visual desde cero, construida con el mismo criterio con el que reforman una vivienda.


Sacha Interioristas lleva años haciendo reformas integrales e interiorismo en Bizkaia — proyectos en Bilbao, Castro Urdiales, el área metropolitana — con un portfolio de obras sólido y un boca a boca que funcionaba. Pero sin identidad visual. Sin marca.
El encargo era construirla desde cero: un sistema que representara la seriedad del oficio sin perder la cercanía que los diferencia de los estudios grandes.
Una identidad limpia, con peso tipográfico propio y una paleta contenida que habla el idioma del interiorismo contemporáneo sin caer en los tópicos del sector. Sin ornamentos innecesarios. Sin recursos decorativos que compitan con las obras.
La marca tiene que desaparecer cuando miras un proyecto de Sacha — y estar ahí cuando buscas quién lo hizo.

El logotipo funciona solo y en sistema. Se aplica igual en una tarjeta de visita que en la firma de un correo, en un cartel de obra o en el perfil de Instagram.
Una identidad diseñada para crecer con el estudio — sin quedarse pequeña cuando los proyectos sean más grandes.

Una marca que representa lo que Sacha Interioristas lleva haciendo años: trabajo bien hecho, sin artificios. Ahora con una imagen que lo dice antes de que nadie lo cuente.
El branding fue el punto de partida para un trabajo más amplio que incluyó la gestión de su presencia en redes sociales — mismo criterio, mismo tono, misma marca en todos los puntos de contacto.